20 de Marzo de 2019

Los mejores hoteles para esquiar en la Cerdanya

Los mejores hoteles para esquiar en la Cerdanya

La Cerdanya es una auténtico y reconocido epicentro del esquí en el sur de Europa. En una distancia relativamente corta, el visitante puede encontrar una variedad única de estaciones y pistas, siempre con magníficas vistas al valle más abierto y soleado de los Pirineos. Las estaciones ubicadas a ambos lados de la frontera suman una oferta global de más de 350 km de pistas de esquí alpino (155 de ellos, en el dominio Alp 2.500) y más de 100 km de esquí de fondo.

Para hacer esta experiencia inolvidable, nada mejor que disfrutar de una estancia a pie de pistas, o muy cerca de ellas. En alojamientos singulares y pensados específicamente para el esquiador. Desde Hotels Cerdanya os proponemos estas sugerencias:

 

Hotel Adserà***

 

Un símbolo indiscutible de hotel de alta montaña con encanto en los Pirineos. Si quiere vivir unos días de esquí en un entorno genuino y realmente representativo  de la Cerdanya, ésta es sin duda su elección. En el Hotel Adserà, pionero de la hostelería en La Molina, disfrutará de un entorno familiar, acogedor y en el cual se respira esquí por los cuatro costados.

Con su tradicional arquitectura de piedra i madera y el gusto por los detalles, el hotel Adserà mantiene intacto el espíritu original de la estación de esquí decana de Catalunya y de toda la Península Ibérica, fundada en 1943 y donde ya se esquiaba a comienzos del siglo XX.

Todo ello, en unas instalaciones cómodas y cálidas, con una atmósfera única en cada una de sus habitaciones y servicios como guardaesquís, sala de fitness, piscina cubierta, spa, sauna, jacuzzi y actividades para grupos o familias, además de una singular sala de karaoke.

Situado a escasos metros de la carretera principal de la estación, el Hotel Adserà ofrece un fácil acceso a La Molina y la posibilidad de disfrutar de aparcamiento exclusivo a pie de pistas, donde también dispone de la terraza-restaurante El Tirol, justo delante de la emblemática Pista Llarga. Desde la base de La Molina, se accede a 15 remontes que dan paso a 70 km esquiables, repartidos en 66 pistas, algunas de las cuales son escenario cada año de competiciones internacionales de ski y snowboard del máximo nivel. Una oferta que se duplica hasta los 155 km de pistas si se opta por el forfait conjunto Alp 2.500, que permite también el acceso a Masella.

El Hotel Adserà es también una opción ideal para disfrutar de La Molina en verano, cuando la estación ofrece al visitante un sinfín de actividades de montaña, cada vez más variadas, de las cuales destaca el descenso en BTT desde la Tosa d’Alp, a más de 2.500 m. El hotel cuenta con su propia piscina, un amplio jardín, zona infantil y magníficas vistas al valle de La Molina.

www.hoteladsera.com

 

Alp Hotel Masella***

 

Toda una referencia para los visitantes que tienen una motivación inequívoca al escoger la Cerdanya: disfrutar del esquí. Estrechamente vinculado a la historia de la estación de Masella (que ya ha cumplido cinco décadas de actividad), el Sercotel Alp Hotel Masella fue de los primeros hoteles del país que se diseñó y creó pensando expresamente en los esquiadores.

Situado estratégicamente en el Pla de Masella, simplemente cruzando la calle ya se llega a la mejor oferta de pistas del Pirineo Oriental, con 17 remontes, 74 km esquiables y 72 sinuosas pistas que en buena parte transcurren dentro de un frondoso bosque orientado a cara norte, lo cual garantiza la excelente conservación de la nieve durante todo el invierno y las mejores vistas al valle. Un entorno que permite también el acceso directo a La Molina, que con Masella conforma un dominio esquiable (Alp 2.500) de hasta 154 km, repartidos en 138 pistas y 30 remontes.

Al finalizar los descensos, podrá disfrutar de un hotel con todos los servicios para el aficionado y, lo más importante, a pie de pistas: 148 habitaciones cómodas y modernas, piscina climatizada para recuperar fuerzas, sala de lectura, juegos recreativos y un amplio salón con chimenea para compartir el final de la jornada. Aunque, si se ha quedado con ganas de más, Masella le ofrece la posibilidad única de esquiar también como quizá nunca lo ha hecho: de noche, con la oferta de esquí nocturno más grande de los Pirineos (13 pistas iluminadas), accesible principalmente los jueves y sábados y situada justo enfrente del hotel.

Un entorno ideal tanto para familias como para grupos, que no en vano lo siguen eligiendo cada invierno para vivir unos días inolvidables en la nieve, con la posibilidad también de organizar actividades dentro de sus amplias instalaciones, que presiden el skyline de Masella.

www.alphotelmasella.com

 

Hotel Mirador**

 

Si prefiere optar por la tranquilidad y singularidad del esquí de fondo o las raquetas de nieve, la opción ideal es el Hotel Mirador. Su nombre no es casual: este inequívoco hotel de montaña permite disfrutar de unas magníficas panorámicas, mire hacia donde mire.

Situado estratégicamente en el encantador pueblo de Lles, en la subcomarca del Baridà y en uno de los entornos rurales mejor conservados de la Cerdanya, desde el hotel se puede llegar rápidamente a dos de las mejores y más extensas estaciones de esquí nórdico de los Pirineos.

Al este del municipio, el complejo de Lles de Cerdanya dispone de 36 km de circuitos de fondo, complementados actualmente con 20 km de recorridos para raquetas de nieve, una actividad en auge y con cada vez más demanda. Y al lado oeste, Aransa suma 31 km más de circuitos de fondo, además de otros 20 km para raquetas. Un área que cada año es escenario de la Marxa Pirineus, la única carrera de fondo de España que conecta dos estaciones, al estilo de las grandes marchas de los países nórdicos, Y todo ello, en el entorno donde creció y se forjó el actual gran referente mundial de los deportes de montaña: Kilian Jornet.

Tras recorrer los evocadores bosques de Lles o Aransa, nada mejor que llegar a un hotel con los mejores servicios y unas vistas inmejorables al Cadí y al resto de la Cerdanya para disfrutar de las legendarias puestas de sol del valle.

Con habitaciones para todos los gustos y presupuestos –algunas de ellas con hidromasaje-, pero siempre con el encanto de un hotel de montaña, el Mirador también ofrece al visitante un amplio jardín de hasta 10.000 m2, restaurante con la cocina típica de la comarca y del Pirineo, pista de tenis y aparcamiento gratuito, que actualmente ya dispone de punto de carga para coches eléctricos. Todo un símbolo de un hotel con encanto pero a la vez con todas las comodidades que pueda esperar en sus vacaciones de invierno.

www.hotelmirador.cat